Serie Orchis Erótica
La mitologia griega cuenta que Orchis, hijo libidinoso de una ninfa y un sátiro, estando borracho violó a una sacerdotisa y los dioses le castigaron con la muerte. Los padres de Orchis suplicaron a los dioses que le devolvieran a la vida, a lo que éstos accedieron a condición que se reencarnarse en una orquídea, teniendo en el futuro que proporcionar satisfacción a los hombres.

Los griegos creían que comiéndose las flores de las orquídeas despertaban en su interior los poderes eróticos y la energía sexual del difunto Orchis. Pero el descubrimiento de la naturaleza sexual de las orquídeas y sus múltiples estrategias de fecundación, nos muestran como utilizan la seducción y el engaño para procrearse. La belleza o la fragancia de la flor no es ningún regalo para satisfacer a nadie, sino una estrategia para conquistarlo.

Las orquídeas han sido capaces de desarrollar una gran variedad de aspectos, formas, texturas, colores y olores que han tenido éxito porque se asemejan a las tres motivaciones más básicas de los animales: comida, refugio y sexo.

El estudio de las orquídeas tiene un enorme interés en la teoría de la evolución. Después de escribir El origen de las especies, Charles Darwin publicó La fecundidad de las orquídeas, donde expone sus conclusiones, tras largos y minuciosos estudios sobre la sexualidad de las orquídeas y su enorme capacidad para adaptarse a los ambientes más diversos (más de 35.000 especies distintas se expanden por todas las latitudes y regiones del planeta).

Muchas especies atraen con su irresistible fragancia a los insectos (puede emitir feromonas semejantes a las del insecto hembra); incluso los estigmas y estambres de sus flores adoptan la forma que tiene la hembra del insecto polinizador, para que mientras esté ocupado en esa seudo copulación, pueda endosarle el preciado polen que transportará hacia otras flores, sin que haya consumado su deseo. El insecto se va frustrado pero vuelve una y otra vez a la orquídea, aunque no pueda disfrutar de su preciado néctar.

Este constante trajín de deseos y engaños, permite la continuidad de su especie y en caso de que no sea visitada por ningún insecto, la flor se cierra sobre sí misma y se autopoliniza, con lo que no se pierde todo el esfuerzo biológico empleado en su estrategia reproductora.

Aunque la sexualidad humana no sea tan sofisticada y maravillosa como muestran la flores y especialmente las orquídeas, son evidentes algunas semejanzas funcionales y morfológicas entre la orquídea y la vulva femenina. Incluso algunos nombres asignados a partes de su anatomía como los labios mayores o menores, que en la flor son los labelun que forman los sépalos abultados y sinuosos.

Orchis erótica, parte de estas semejanzas y equivalencias para crear una iconografía propia que traspasa la mera representación figurativa o la fisicidad evidente del sexo femenino, que a lo largo de la historia se ha representado desde una visión patriarcal. Al contrario, Orchis erótica trastoca el holograma de nuestro imaginario erótico y traduce las imágenes en alegorías que penetran en el ámbito de lo simbólico.

Partiendo de fotografías, selfies o autorretratos de vulvas, que anónimamente nos han cedido, hemos transformado las imágenes fotográficas en orquídeas eróticas.

Hemos escogido siete modelos, siguiendo la tipificación clínica de la morfología general que tienen las vulvas, para elaborar una serie de 7 postales y otra de láminas artísticas (DIN-A4), que se ponen a la venta.

También aceptamos encargos para quien quiera tener reproducida artísticamente su propia "orquídea", en forma de postal, lámina o sello de goma, para su estampación.



Orchis eroticum 1- Orchis Angraecum

Orchis eroticum 2- Oncidiums Epifita

Orchis eroticum 3- Orchis Rupícala

Orchis eroticum 4- Ophrys Rupícala

Orchis eroticum 5- Orchis Serapia

Orchis eroticum 6- Ophrys epifita